Perdonar es bueno para la salud mental. Pero también lo es para la salud física . A veces, las personas de nuestro alrededor hacen cosas que nos hieren o con las que nos sentimos traicionados o incluso agredidos. En otras ocasiones, somos nosotros mismos los que hacemos algo con lo que más tarde no estábamos tan de acuerdo. No es siempre fácil perdonar, pero hacerlo es muy sano. Aunque solo fuera por nuestro propio interés, deberíamos aprender a hacerlo. El acto de perdonar, es mucho más fácil decirlo que hacerlo y, por lo general, supone un gran reto. A veces, el perdón puede ser confundido como una forma de condonación, en la que se asimila lo que ha pasado sin tomar represalias. Pero el perdón es mucho más que eso . Perdonar implica desprenderse de lo que ha pasado. El salmista proclamo en el Salmos 86:5 Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan. Primero: perdonar promueve las buenas relacio...