¡Hola! ¿Sabes quién soy?, tu amigo Jesús. He querido escribirte esta carta sencillamente para decirte: ÁMAME COMO ERES… Recuerda, yo soy tu Dios, tu Señor, tu Salvador, tu Maestro, tu Hermano, pero sobre todo tu Amigo. Si crees en mí, vivo siempre contigo y te Amo… ámame como tú eres, lo demás déjamelo a mí. Conozco tus carencias, las aflicciones y la tribulación de tu alma, la debilidad y la enfermedad de tu cuerpo; lo mismo tu vileza y tus pecados; a pesar de todo yo te digo: dame tu corazón, ámame cómo eres… si esperas ser perfecto para empezar a amar, no amaras jamás. Aunque seas débil en la práctica del deber y de la virtud, y caigas nuevamente en aquellos pecados que no quisieras volver a cometer, no te permito que no me ames, ÁMAME COMO ERES… En todo instante, en cualquier situación que te encuentres, en el fervor o en la tibieza, en la fidelidad o en la infidelidad, ámame como tú eres… quiero el amor de tu corazón, si esperas ser perfecto no me amaras jamás...