Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta depresión

¿Puede un cristiano sentirse deprimido?

¿Puede un cristiano sentirse deprimido? ¿Es pecado la depresión? ¿Por qué esta moderna plaga emocional afecta a tantas personas, incluidos creyentes consagrados y maduros en la fe? ¿No es Cristo el mejor médico y la oración la mejor terapia? Estas preguntas, muy frecuentes, reflejan la inquietud de bastantes creyentes. Para ellos es difícil entender cómo una persona con fe en Cristo puede atravesar tiempos de depresión, agotamiento o sequía espiritual. Se les hace difícil conciliar la exhortación de Pablo  «estad siempre gozosos»  con la realidad de hombres y mujeres de fe sufriendo una depresión. Aun mayor perplejidad sienten cuando el problema afecta a los líderes espirituales, los pastores de la iglesia. Vasijas de barro y no de oro Para empezar, es difícil encontrar en toda la Biblia un solo personaje que no haya atravesado la angostura del valle o la oscuridad del túnel. Unas veces fue en forma de depresión (Elías en 1 R. 19:1-18; Jeremías, ver Jer. 20). Ot...

Beneficios de Perdonar

1 Alivio del estrés: L a falta de perdón genera la liberación de sustancias químicas pro-inflamatorias y mediadoras de estrés orgánicos.  mediadoras de estrés orgánicos.  decidirse a perdonar significa liberarse del estrés y sentirse un  increíble alivio. 2 La salud: Varios estudios han señalado de manera consistente que el perdón hace que las personas se sientan mejor,  y mejoren su salud física, especialmente en el ámbito cardiovascular, perdonar es una buena forma de cuidar el corazón.  3 Alivio de la depresión y la ansiedad:  un Secreto a voces entre psicólogos Y psiquiatras es que varios trastornos de Salud Mental entre los cuales se encuentran la ansiedad y la depresión pueden ser desencadenados o agravados por rencores y falta de perdón en estos casos el proceso del perdón puede producir alivio duradero y significativo de estas condiciones. 4 Darse una oportunidad de ser feliz: Es rencor hace que vivamos con amargura Mientra...