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¿Cual es tu Prioridad en La Vida?




Vivimos en un mundo que corre de prisa, donde lo urgente suele robarnos el tiempo de lo importante. Nos desgastamos intentando sostenerlo todo (el trabajo, los compromisos, las metas financieras) y a menudo terminamos cansados y con la sensación de tener las manos vacías. Sin embargo, la Biblia nos ofrece un diseño perfecto y contracorriente: el éxito verdadero no se trata de hacer más, sino de priorizar mejor. Cuando dejas de perseguir las "añadiduras" y decides buscar al Dueño de todas las cosas, tu vida pasa del caos a la perfecta armonía.
Dios nos ayude a poner orden en nuestras vidas y priorizar las cosas que son importantes. la biblia dice Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33
lo que nos indica cual es debe ser nuestra prioridad y luego todo lo demás  se añadirá, si Dios es lo primordial todo lo demás estará bien.
Las prioridades en nuestra vida deben de ir en el siguiente orden:
1. DIOS: Mateo 22:37-38 —”Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús— Éste es el primero y el más importante de los mandamientos.
No se trata de darle a Dios un lugar en tu agenda, sino de construir tu agenda alrededor de Él. Buscar primero el Reino de Dios significa consultar su voluntad antes de tomar cualquier decisión familiar, ministerial o laboral. Él no es una prioridad más en la lista; Él es la roca sobre la cual se sostienen todas las demás. Si tu relación con el Creador está firme, tendrás la sabiduría y el amor necesarios para guiar las áreas que siguen.
2. Familia: Mateo 22:39 El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo. 
Efesios 6:1-3  Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
Después de Dios, tu prójimo más cercano es tu familia: tu esposo(a), tus hijos y tus padres. Las Escrituras nos enseñan que es imposible reflejar el amor de Dios hacia fuera si primero no lo practicamos en el hogar. La bendición y la promesa de "que te vaya bien y seas de larga vida" están directamente ligadas a la honra y el orden familiar. Cuidar, proteger y estar presente para los tuyos es un mandato divino que no se puede delegar.
3. Ministerio: 1 Timoteo 1:12 Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio.
El ministerio es la respuesta de un corazón agradecido que decide servir a Dios y a los demás con los dones que ha recibido. Es el privilegio de ser útiles en Sus manos. Sin embargo, el ministerio nunca debe florecer sobre las ruinas de tu hogar. Dios nos capacita y nos tiene por fieles, pero un servicio saludable brota de una vida personal y familiar que está en orden. Servimos desde la plenitud de nuestra relación con Dios, no desde el descuido de nuestras responsabilidades.
4. Trabajo: Deuteronomio 28:8 El Señor bendecirá tus graneros, y todo el trabajo de tus manos. El Señor tu Dios te bendecirá en la tierra que te ha dado.
El trabajo es digno y es el medio que Dios utiliza para bendecir la tierra que nos ha dado, proveer el sustento y permitirnos ser generosos. La Biblia promete que el Señor bendecirá el fruto de tus manos, pero el trabajo debe ser una fuente de provisión, no una identidad o un ídolo. Trabajar bajo el diseño de Dios significa esforzarse con excelencia, sabiendo que la prosperidad final no depende únicamente de tu sudor, sino del favor y la bendición del Altísimo.
Cuando respetamos este orden (Dios ➔ Familia ➔ Ministerio ➔ Trabajo), la ansiedad desaparece porque entendemos que no estamos solos. Al poner lo primero en su lugar, todo lo demás se añade por su gracia y fidelidad.

Dios te bendiga!!

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