En nuestra vida como creyentes nos ha vendido la gran mentira de que Dios no nos necesita, nos han vendido la idea de que somos insignificantes y hasta nos han hecho hecho de manera inconsciente auto descalificarnos y sentir si valor alguno para Dios.
En el libro de Joel 2:28-29 hay una promesa que rompe todo falso argumento que nos hemos creído por mucho tiempo, cuando dice:
28 "Después de estas cosas derramaré mi espíritu sobre toda la humanidad: los hijos e hijas de ustedes profetizarán, los viejos tendrán sueños y los jóvenes visiones. 29 También sobre siervos y siervas derramaré mi espíritu en aquellos días."
y yo me pregunto si Dios no nos necesitara, entonces, ¿Para qué dijo que derramaría su Espíritu sobre la humanidad?
Y en Hechos 1:8 cuando Jesús le dijo que no se fueran de Jerusalén porque antes de salir tenían que recibir la promesa y la llenura del Espíritu Santo.
Esto me hace pensar en que sí somos necesarios para Dios, que sí importamos en sus propósitos que cada creyente juega un papel importante en los planes de Dios.
Pero ojo con esto; una cosa es ser necesario y otra muy diferente creerse indispensable.
Dios quiere que participemos en sus planes, pero no que nuestro ego nos nuble el juico y empecemos a pensar que somos los únicos... Como le pasó al profeta Elías cuando Jezabel lo quiso matar en 1 Reyes 19:9-15; se creyó que era el único que quedaba con vida y Dios tuvo que aterrizarlo y hacerle ver que aun quedaban más profetas que al igual que él no se habían doblegado ni doblado sus rodillas ante baal.
Tenemos que desintoxicar nuestro cerebro de creer que no somos necesarios para Dios y empezar a pensar que Dios nos necesita para una misión especial y que con su gracia, guianza y sabiduría podremos lograrlo.
Solo tenemos que esperar su impartición y la llenura de su Santo Espíritu para llevar a cabo con nuestra misión.
La clave esta en: no creernos autosuficientes e indispensables y ser obedientes a la voz del Espíritu.
Dios te Bendiga!!!
Comentarios
Publicar un comentario